El juez de Control y Garantías de Monte Quemado, Facundo Sayago, resolvió ordenar el desalojo de Adriana Nelly Barrios, exesposa del empresario hotelero Antonio Salomón “Cacho” Luna, del inmueble ubicado sobre avenida 1.º de Julio, entre Belgrano y Absalón Rojas,
La medida judicial se dictó tras hacer lugar al planteo presentado por el abogado Ricardo Juárez Rabí, en representación de Luna, dentro de una causa compleja que también incluye denuncias cruzadas por una presunta estafa y otros delitos en investigación.
De acuerdo a lo establecido
en el expediente, la pareja se encontraba separada de hecho y Barrios habría ingresado a la vivienda hace aproximadamente seis meses. La defensa del empresario argumentó que la mujer no cuenta con documentación que acredite derechos sobre la propiedad, presentando como prueba un boleto de compraventa del año 2008 correspondiente al terreno donde posteriormente se construyó la vivienda.
En contraposición, los abogados defensores de Barrios, Fabiola Arce y Javier Barrera Nicholson, solicitaron que se rechace el desalojo invocando perspectiva de género y que se mantengan vigentes las medidas de restricción, destacando que Luna reside actualmente en un hotel de su propiedad y que además posee al menos otros dos inmuebles.
Finalmente, el magistrado ordenó que el desalojo se concrete dentro de las 48 horas posteriores a la notificación de la resolución. No obstante, de manera excepcional, transitoria y sin reconocer derechos reales ni gananciales, dispuso que Luna deberá ofrecer una vivienda alternativa adecuada o afrontar el alquiler de un inmueble por el plazo de seis meses. Asimismo, el juez resolvió mantener vigentes las prohibiciones recíprocas de acercamiento y todo tipo de contacto entre las partes, mientras continúan las actuaciones judiciales.
Las versiones contrapuestas
Por un lado, Barrios relató que conoció a Luna hace tres años, cuando él se contactó con ella en su rol de tarotista. Según su testimonio, la relación derivó en matrimonio y durante la convivencia habría aportado dinero proveniente de la venta de su vivienda para afrontar deudas del empresario. También sostuvo que contaba con poder para administrar los bienes de Luna y denunció situaciones de hostigamiento, amenazas y violencia, incluyendo la exhibición de un arma de fuego. La mujer afirmó que su reclamo se centraba en la restitución del dinero invertido y en la posibilidad de contar con una vivienda. Además, rechazó las acusaciones de robo contra su nieto, señalando que solo la acompañaba debido a su situación de vulnerabilidad.
Por su parte, Luna denunció a Barrios por el delito de estafa y solicitó la nulidad del matrimonio. Aseguró que ella y familiares le sustrajeron dinero, bienes y documentación, entre ellos una suma cercana a los 3.300 dólares, equipos eléctricos, ropa de cama y otros elementos pertenecientes a su hotel. El empresario afirmó que estas acciones provocaron un grave perjuicio económico y afectaron el normal funcionamiento de sus negocios, solicitando además medidas cautelares como embargo preventivo y restricción perimetral.
