En la jornada de ayer, se dio a conocer la noticia de que nació un ternero con dos cabezas.
Esto se debe a una anomalía conocida como policefalia, un fenómeno en el que los embriones gemelos no se separan completamente, resultando en uno o más conjuntos de cabezas unidas.
Estos casos, aunque raros, pueden ocurrir en diversas especies, incluidos mamíferos como los terneros, y a menudo presentan un pronóstico sombrío debido a las dificultades fisiológicas y de supervivencia, como se observó en un reciente caso en una finca de Las Lajitas.
