20 abril, 2026 10:43 am
maduro venezuela

Venezuela ingresará este lunes en una nueva fase política sin Nicolás Maduro al frente del gobierno. Tras la detención del mandatario y de su esposa, Cilia Flores, Delcy Rodríguez asumirá formalmente la presidencia, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo, en medio de un escenario marcado por la debilidad interna del chavismo y la fuerte presión de Estados Unidos.

La actual vicepresidenta llegará al poder por resolución del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), una decisión que es rechazada por la oposición y cuestionada por Washington. Sin embargo, desde la Casa Blanca dejaron abierta la puerta a un eventual diálogo. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que el gobierno estadounidense evaluará a la nueva gestión “por sus acciones” y advirtió que, si no se toman las decisiones correctas, Estados Unidos mantendrá mecanismos de presión activos.

Las declaraciones de Rubio se produjeron luego del operativo que derivó en la captura de Maduro, un hecho que profundizó la incertidumbre política en el país. Desde la administración de Donald Trump señalaron que seguirán de cerca el rumbo del nuevo liderazgo chavista, con especial atención en cuestiones estratégicas como el petróleo, por encima de cualquier discusión vinculada a la democracia.

Un chavismo con nuevo rostro

Aunque la salida de Maduro marcó un quiebre simbólico, el chavismo continúa en el poder. La principal diferencia será el cambio de figuras y de estilo. Con la detención del expresidente, quedó atrás el llamado “madurismo”, caracterizado por un liderazgo confrontativo y una fuerte impronta personalista.

Delcy Rodríguez aparece ahora como una dirigente de perfil más técnico y sobrio, en un contexto donde el oficialismo deberá priorizar la supervivencia política. Analistas coinciden en que el chavismo ha demostrado, tras la muerte de Hugo Chávez, una notable capacidad de adaptación y recomposición, aun en escenarios adversos.

El lunes no solo será clave por la asunción presidencial. También se renovarán las autoridades de la Asamblea Nacional, controlada por el chavismo. Todo indica que Jorge Rodríguez, hermano de Delcy, será reelegido como presidente del Parlamento, consolidando así a los hermanos Rodríguez como el nuevo eje de poder del gobierno venezolano.

El reordenamiento del poder dejó perdedores claros dentro del chavismo, entre ellos Nicolás Maduro hijo, cuya figura perdió peso tras la caída de sus padres. En cambio, se mantienen como actores centrales Diosdado Cabello, ministro del Interior, y Vladimir Padrino, ministro de Defensa, aunque ambos están fuertemente condicionados por sanciones y recompensas ofrecidas por Estados Unidos.

Especialistas advierten que, pese a las tensiones, no hay señales inmediatas de fractura dentro de las Fuerzas Armadas, un factor clave para la estabilidad del régimen. El respaldo militar a Delcy Rodríguez aparece, por ahora, como un elemento de contención.

Así, nace un chavismo sin Maduro, como ocurrió años atrás con la transición tras la muerte de Hugo Chávez. Desde este lunes, el futuro del país quedará atado a la capacidad del nuevo liderazgo para negociar con Washington, bajo la sombra permanente de las presiones políticas, económicas y estratégicas de Estados Unidos.