3 abril, 2026 7:51 am
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El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) ha expresado su profunda preocupación ante el inminente tratamiento legislativo que propone la derogación de la Ley 12.908, conocida como Estatuto del Periodista Profesional. La entidad advierte que su eliminación constituiría un error histórico y un grave retroceso para la calidad institucional y la independencia del periodismo en Argentina.

La entidad ha remitido una nota formal a la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Honorable Senado, actualmente presidida por la senadora Patricia Bullrich. El documento también fue enviado a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, y a los presidentes de los bloques Justicialista (José Mayans), UCR (Eduardo Vischi) y PRO (Enrique Goerling Lara).

En la presentación, FOPEA argumenta que, si bien el Congreso tiene la potestad de debatir reformas profundas en materia regulatoria, suprimir el Estatuto – en lugar de revisarlo y actualizarlo – implica desmantelar un pilar fundamental del ejercicio profesional del periodismo.

FOPEA fundamenta su rechazo a la derogación del Estatuto del Periodista en una serie de principios constitucionales y antecedentes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Entre los argumentos clave, destaca el principio de progresividad de los derechos, establecido en la causa “Milone”. Este principio prohíbe adoptar medidas regresivas en materia de derechos laborales y libertad de expresión. Según la entidad, eliminar el Estatuto del Periodista Profesional implicaría una regresión injustificada en la protección del trabajo periodístico, contradiciendo el bloque de constitucionalidad federal y tratados internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Además, FOPEA recuerda que la Ley 12.908 no es solo una norma laboral, sino que contiene disposiciones clave para la libertad de expresión y el acceso a la información. Cita el fallo “Monzón, Florencio” (1995), donde la Corte Suprema garantizó el acceso de un periodista a un expediente judicial archivado, reconociendo al Estatuto del Periodista como una norma fundamental.

La organización es clara al diferenciar la defensa de la vigencia del Estatuto del reconocimiento de sus limitaciones. Admite que la Ley 12.908 contiene artículos desactualizados y carece de regulaciones adecuadas para las nuevas tecnologías y el periodismo digital, pero insiste en que esto no justifica su derogación.

FOPEA propone un debate parlamentario serio, participativo y federal que permita modernizar la norma y adaptarla al siglo XXI, preservando su espíritu de protección laboral y garantía de la libertad de expresión.

El Estatuto del Periodista Profesional, instituido por la Ley 12.908, regula desde 1946 las condiciones laborales, salariales y previsionales de quienes ejercen el periodismo en Argentina. Reconoce al periodismo como una actividad profesional específica y establece derechos y obligaciones tanto para trabajadores como para empleadores en todo el territorio nacional.

La ley ratificó el decreto ley 7.618/44 y fijó un marco integral que abarca ingreso a la profesión, estabilidad laboral, jornada de trabajo, vacaciones, régimen salarial, indemnizaciones, previsión social y libertad de prensa, entre otros aspectos cruciales.

El Estatuto del Periodista Profesional define como periodistas profesionales a quienes realizan de manera habitual y remunerada tareas periodísticas en diarios, revistas, agencias de noticias y medios radiales, televisivos y cinematográficos, incluyendo redactores, cronistas, reporteros gráficos, corresponsales, editores, correctores, traductores y colaboradores permanentes.

Quedan excluidos los agentes de publicidad, colaboradores ocasionales y quienes escriben con fines propagandísticos sin percibir salario.

Derogar el Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908) no es un cambio técnico menor: supone desmontar el marco legal que hoy define, protege y ordena el ejercicio del periodismo en la Argentina. En la práctica, implicaría varias consecuencias concretas:

El Estatuto del Periodista define quién es periodista y cuáles son sus incumbencias. Su derogación dejaría al periodismo sin una definición profesional específica, equiparándolo a cualquier otra relación laboral genérica o, en muchos casos, empujándolo a la informalidad.

La derogación del Estatuto del Periodista Profesional implicaría la pérdida de derechos que hoy son propios del sector, tales como:

  • Jornada máxima reducida
  • Indemnización agravada por despido
  • Protección frente a rebajas salariales
  • Vacaciones y descansos diferenciados
  • Estabilidad laboral reforzada

Sin el Estatuto del Periodista, el vínculo laboral quedaría regido solo por la Ley de Contrato de Trabajo, que no contempla las particularidades del trabajo periodístico.

El Estatuto del Periodista no es solo laboral: protege el ejercicio de la libertad de prensa. Su eliminación implicaría:

  • Debilitamiento de la protección de fuentes
  • Aumento de la presión económica sobre los periodistas
  • Incentivo a la autocensura, especialmente en medios pequeños o dependientes de pauta

Menos protección laboral suele traducirse en menos independencia editorial, afectando la calidad del periodismo y el acceso a la información para la ciudadanía.

Fuente: Gentedesalta.com