Se concretó la inauguración de la nueva circunvalación noroeste en Salta, un evento que también sirvió como escenario político, donde las tensiones entre el presidente Javier Milei y el gobernador Gustavo Sáenz se hicieron evidentes.
“Esta obra emblemática, soñada y tan pedida se hizo con fondos propios, sin pedirle nada a nadie, con empresas y mano de obra salteñas. Es un orgullo decir a los que tienen una visión centralista, lo que podemos hacer con nuestros recursos cuando son bien utilizados; la obra pública dignifica”, expresó el mandatario provincial. Destacó que Salta es una de las pocas provincias con “equilibrio fiscal”, es decir, que no gasta más de lo que le ingresa.
“Estas obras deben reconocerse y valorarse porque los gobernadores pasan y las obras quedan, los intendentes pasan y las obras quedan”, reflexionó. A aquellos “que piensan que la Argentina comienza y termina en la General Paz”, les advirtió: “Vamos a pelear por los derechos de los salteños; acá hay un gigante dormido que se está comenzando a despertar y se va a poner de pie, no de rodillas”. A los funcionarios de Capital Federal, en tanto, les pidió eufórico: “Salgan de sus escritorios y vengan a conocer las necesidades del norte de la Patria”.
