El narcotraficante Fred Machado lanzó una verdadera bomba política al afirmar que tiene información que podría “hacer caer al país mañana”. En una entrevista con la periodista Caro Fernández (Splendid AM 990), apuntó directamente contra figuras centrales del gobierno de Javier Milei y su espacio La Libertad Avanza.
Machado aseguró haber enviado un mensaje al entorno presidencial: “A Santiago Caputo le hago llegar un mensaje: no quiero ir a Estados Unidos. Si esto explota, yo fundo todo. Yo hablo y se cae el país mañana”. Desde el poder libertario, la respuesta fue breve pero escalofriante: “Mensaje recibido”.
También reveló haber sido financista de José Luis Espert y denunció triangulaciones millonarias de dinero para la campaña de Patricia Bullrich, con más de 3 millones de dólares que habrían terminado en los fondos electorales de la entonces candidata.

En el medio, menciona al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, como otro de los involucrados en las “traiciones y negocios” del entramado político-narco.
Ante semejantes declaraciones, la gran pregunta es inevitable:
- ¿Por qué la Justicia argentina no citó ni interrogó a Fred Machado?
- ¿Quién lo protege y por qué su silencio parece valer más que la verdad?
