Un temblor sacudió otra vez a América Latina. Esta vez, fue el turno de Colombia que sufrió un terremoto de 7,4. “Va a seguir incrementándose la cifra de muertos, recordemos el caso venezolano”, adelanto el embajador colombiano en Argentina, José Roberto Acosta Ramos, tras confirmar que el número alcanzó los 111 fallecidos.
El epicentro del movimiento sísmico fue en la costa pacífica de Colombia, cerca de la ciudad de Quito, sin embargo, el eje de afectación atravesó a las tres cordilleras colombianas.
“Es algo que no habíamos visto. Afortunadmente, la normatividad antisísmica en Colombia, que data de la década del 70, ha hecho que los centros de atención como hospitales y clínicas, se mantengan en pie y puedan atender las emergencias de forma rápida y expedita. Obviamente hay mucha más congestión de lo normal, pero la idea es que, con la coordinación institucional que se ha llevado a cabo, se mitiguen los riesgos”, continuó el embajador en Radio 750.
Fue esta legislación, aseguró Acosta, lo que produjo la diferencia entre los destrozos que causó el terremoto en Venezuela a comparación con la actividad sísmica en Colombia.
Por último, el embajador colombiano en Argentina agradeció la solidaridad de las autoridades nacionales que ofrecieron apoyo al país cafetero.
“El agradecimiento al pueblo argentino y a sus autoridades oficiales que, a través de Cancillería, nos han manifestado su solidaridad y plena disponibilidad de ayuda”, concluyó Acosta.
Por su parte, el fotoperiodista Tiago Ramírez Baquero, quien se encontraba en Bogotá cuando comenzó el temblor, dijo que el movimiento fue de menor intensidad en la capital.
“Fue 7:34 de la mañana más o menos. Estábamos empezando el día y sentimos que todo se estaba moviendo. Donde estamos, que es en en el occidente de Bogotá, cerca del aeropuerto, digamos que no alcanzamos a sentir un movimiento muy brusco, pero en otras ciudades se sintió demasiado fuerte”, dijo.
Fuente: Página 12
