En un camino rural pampeano, una familia de gatos de pajonal (Leopardus colocolo) fue descubierta inesperadamente. La madre y sus dos crías adoptaron la clásica postura defensiva de los felinos, arqueando su cuerpo y erizando el pelaje del lomo para parecer más grandes. Las imágenes de este encuentro fueron capturadas por Luciano Borio.
El gato de pajonal está categorizado como Vulnerable (VU) por la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM) debido a la pérdida y fragmentación de su hábitat natural y la caza furtiva. Las camadas suelen tener entre 2 y 3 crías, que nacen después de un periodo de gestación de unos 75 a 85 días. La temporada de cría de esta especie generalmente ocurre entre primavera y verano. Durante este tiempo, las madres buscan lugares seguros y ocultos para dar a luz y proteger a sus crías, lo que aumenta la dificultad de avistamiento en su hábitat natural.
A pesar de su estado vulnerable, el gato de pajonal continúa adaptándose a las cambiantes condiciones de su entorno, aunque sus poblaciones decrecen y es una especie con escasa presencia en grandes áreas rurales del centro de la Argentina.
