Morena Verdi, Brenda Loreley Del Castillo, de 20 años, y Lara Morena Gutiérrez, de 15, fueron halladas brutalmente asesinadas. Sus cuerpos fueron encontrados enterrados en el patio de una casa de Florencio Varela. Las autopsias revelaron que las víctimas sufrieron torturas antes de que se cometieran los crímenes.
Las tres chicas estaban desaparecidas desde el viernes 19 de septiembre en Ciudad Evita, cuando salieron de sus casas en el Complejo 17 de Camino de Cintura en dirección a una sucursal de YPF situada frente a la rotonda de La Tablada. La última vez que se las vio, fue cuando subieron a una camioneta blanca en ese lugar. Una cámara registró el momento en que subían al vehículo.
Por el triple femicidio, la Policía ya detuvo a nueve sospechosos. Los últimos arrestos fueron los de “Pequeño J”, el líder narco de nacionalidad peruana quien es señalado como el autor intelectual de los crímenes, y su mano derecha, Matías Agustín Ozorio. Los dos fueron apresados en Perú.
Qué dijo “Pequeño J” al ser detenido en Perú
Tras ser capturado en Perú, Tony Janzen Valverde Victoriano, apodado como “Pequeño J”, rompió el silencio y negó ser el autor del brutal triple femicidio de Florencio Varela. Al llegar a Lima, fuertemente custodiado por la policía, el joven de 20 años miró a las cámaras y se despegó de las acusaciones: “Me echaron la culpa nomás, nosotros no matamos a nadie”.
Valverde Victoriano fue atrapado mientras intentaba escapar escondido en un camión que se dirigía al sur de la capital peruana. Sobre él pesaba un pedido de captura internacional por ser considerado el cerebro de la masacre.
En declaraciones a la prensa local, “Pequeño J” insistió en su inocencia y pidió que la investigación continúe para encontrar a los verdaderos responsables. “Hay que encontrar al culpable, yo no tuve nada que ver”, agregó Valverde, señalado por los investigadores como un sicario “extremadamente sanguinario”.
Fuente: Página 12
