11 septiembre, 2026 6:23 am
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Tony Villavicencio

Los productores agrícolas, ganaderos, jubilados y empleados públicos recorren 60 Km a Pampa de los Guanacos o 150 Km a Quimilí para bancarizarse.

Sachayoj, cuyo nombre en quichua significa “Rey del Monte”, es un encantador pueblo situado en el norte de Santiago del Estero. Con una población aproximada de 9.000 habitantes, esta comunidad se distingue por el potencial agrícola-ganadero y  alrededor del 60% de sus habitantes se dedican a la agricultura y la ganadería. El restante 40% de la población trabaja como empleados estatales o privados.

En este hermoso rincón del  noroeste santiagueño encontramos una comisión municipal, en esta etapa gobernada por una joven  comisionada María Zerda. Mujer, inteligente, innovadora. Una  verdadera líder que rompe con la gestión pública tradicional para tratar a su municipio como un ecosistema vivo de innovación, sostenibilidad y desarrollo urbano y económico.

Como lo cuentan los vecinos de Sachayoj “La Comisionada está en todas”  no solo se limita a administrar los servicios básicos (como alumbrado, barrido y limpieza), sino también  apoya la salud la educación  pública  aplicando en su comunidad  una mentalidad de todos somos responsables de todos.

En Sachayoj  hay un hospital de tránsito, una escuela primaria, un colegio secundario, una sub comisaría y dos iglesias. El reclamo de los habitantes y de las autoridades de Sachayoj es contar con una sucursal bancaria formal y de concretarse sería  un paso histórico e indispensable en sus aspiraciones de convertir a Sachayoj  en un municipio de  3era categoría.

Para que localidad sea declarada formalmente “ciudad” y deje de ser una comisión municipal, las leyes provinciales exigen un mínimo de población, pero también una infraestructura institucional básica empero Sachayoj demuestra  autosuficiencia económica, pero no tiene los servicios de un Banco.

Un banco es clave para ese estatus el movimiento económico regional de Sachayoj está rodeada de una fuerte actividad agrícola y ganadera. La falta de una entidad bancaria física (como el Banco Santiago del Estero o el Banco Nación) obliga a productores, comerciantes y vecinos a trasladarse largas distancias para cobrar sueldos, jubilaciones o realizar trámites comerciales habituales.

 Sin un banco o cajeros automáticos suficientes, el dinero que se genera en la localidad termina gastándose en los centros urbanos más grandes a los que los pobladores deben viajar para retirar el efectivo.