11 julio, 2026 3:05 pm
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Podría decirse que el punto de partida del doctorado que viene realizando la Selección en esto de sufrir para ser feliz se encuentra en 2014. Octavos de final de Brasil: la primera vez de Lionel Messi como figura del equipo ante una cita angustiaste de eliminación, recién resuelta en tiempo extra con asistencia suya para Ángel Di María. Doce años después, 16 goles del capitán en Mundiales más tarde y ante el mismo rival, se espera que la historia sea bien diferente. En el aspecto del padecimiento, claro.

Argentina enfrentará este sábado desde las 22 a Suiza en Kansas City (televisación de Telefe, TV Pública, DSports, TyC Sports y Disney+) por el pase a semifinales, para asegurarle dos tangos más a su crack y, de paso, para sacar pecho por Sudamérica (y por qué no, resto del mundo) al ser el único no europeo todavía con chances en el Mundial.

La Selección realizó su última práctica este viernes por la tarde noche y muchas de las miradas se las llevó Nico González, uno de los posibles cambios respecto del once contra Egipto. El zurdo viene rindiendo cuando le toca ingresar y podría sumar poderío aéreo ante un rival de buenos centímetros: 1,85 metro promedio contra 1,79 de la Argentina si se tienen en cuenta los titulares de sus últimos partidos. Este aspecto fue uno de los más comentados tras los octavos de final ya que siete de los ocho cruces los ganaron los equipos con más altura. La excepción, los petisos albicelestes. Otra duda que se mantiene es en el lateral derecho, entre Molina y Montiel, en tanto que Julián repetiría de arranque en lugar de Lautaro. Así, el equipo iría con Dibu Martínez; Molina o Montiel, Cuti Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Leandro Paredes; De Paul o González, Enzo Fernández, Mac Allister o González; Julián o Lautaro y Messi.

Mientras tanto, como para respetar las tradiciones, los hinchas argentinos coparon el Parque Mill Creek en el centro de la ciudad en el habitual banderazo previo a cada partido. Hubo choripanes, empanadas, cumbia, cuarteto y los cantitos de siempre para diversión de propios y curiosos que se acercaron a pesar del alerta por tormentas severas que sonó durante varias horas. Vale recordar que esta es una ciudad acostumbrada a las amenazas de tornados, más que a los tornados en sí.

A metros de donde se entrena la Selección, también tuvieron su práctica los suizos. En el búnker helvético todo pasó por la recuperación de la joven estrella del equipo, Johan Manzambi, de 20 años. “Lamentablemente no va a poder jugar. Lo hemos intentado, pero todavía no puede”, optó por sentenciar el DT Murat Yakin -hermano del Hakan Yakin que casi juega en Boca a mediados de los 2000-. Si creerle o no, es otro tema. Manzambi, de padre congoleño y madre angoleña, arrancó el Mundial desde el banco pero la rompió en el segundo partido contra Bosnia y Herzegovina (dos goles en 20 minutos) y se ganó la titularidad. Llevaba 3 tantos y 2 asistencias hasta lesionarse la rodilla izquierda en la previa del cruce de octavos contra Colombia. Justo en estos días se está cerrando su pase desde el Friburgo alemán al Newcastle inglés (club propiedad del estado saudí) por 60 millones de euros.

Su reemplazante saldría de Rubén Vargas (hijo de dominicanos) o Fabian Rieder para acompañar en el ataque al extremo Dan Ndoye (de ascendencia senegalesa) y el nueve Breel Embolo. Aunque la selección suiza está repleta de hijos de inmigrantes, el de Embolo es un caso aparte ya que directamente nació en Camerún. Centrodelantero clásico, está jugando su tercera Copa y tiene un récord de 4 goles y 2 asistencias en 13 partidos. Para su mala suerte, hizo historia al convertirle a su país de origen en el Mundial pasado. Ojalá ese siga siendo el hito de su carrera.

Fuente: Página 12