Don José María Cantos fundó Nuevo Diario el 15 de septiembre de 1991, conformando un Multimedio comunicacional con la emisora radial LV11, que puso al aire al servicio de los santiagueños el 29 de marzo de 1970. Su naturaleza emprendedora y de contribución al avance de su provincia, lo llevaron a establecer desde su juventud diversas empresas agrícolas-ganaderas, de transporte y concesionarias automotrices, además de establecer con fines de asistencia solidaria una Fundación que lleva su nombre. Su innata condición de hombre de acción creativa y de servicio contributivo en lo social, lo hicieron incursionar en la política provincial, siendo electo diputado nacional en 2003 y pre-candidato a Gobernador en 2005. Su figura representó siempre la de un inclaudicable servidor y benefactor para los santiagueños.
Al cumplirse hoy 3 años de su partida física, quienes integramos el conjunto de secciones de los planteles de Nuevo Diario-LV11 y sus emisoras y trasmisiones por Internet, sentimos el triste vacío de la ausencia física de don José María Cantos, pero honramos su memoria cumpliendo con lo que él mismo nos hubiera pedido: seguir llevando adelante la empresa a la que nos debemos al servicio de los santiagueños.
Así ocurrió también minutos antes de la medianoche del sábado 13 de mayo pasado, cuando el corazón de Don José María Cantos dejaba de latir, en el momento en que tarde o temprano la muerte se impone a la vida con su inexorable “rutina” –para todos y en cualquier tiempo–, llevándolo a su “incógnita morada”, un profundo dolor devastaba a sus seres amados, a su familia de sangre y a la que supo formar con quienes integramos el Multimedio que fundó hace décadas con tesón, principios y pasión. En esos momentos de abrumadora angustia, entrando ya la primera hora del domingo 14, las páginas de Nuevo Diario ya estaban cerradas y en proceso de impresión. Bien se podría haber parado la edición (aunque saliera al mediodía como ocurrió con el primer número el 15 de septiembre de 1991) para preparar notas especiales relatando pormenores del fallecimiento y de la figura de Don José María, pero imperó el criterio de que él no hubiera querido detener la edición del diario (su “hijo impreso” predilecto) de ningún modo que impidiera llegar a sus lectores en tiempo y forma como medio el servicio de la comunicación. Solo se rehízo a dos columnas la parte superior derecha de la tapa, informando “su partida”, sabiendo, además, que en una primera instancia de la noticia, bastaba su nombre y su figura para que los santiagueños tuvieran en cuenta todo lo que hizo y lo que dio por su querida provincia.
