La semana pasada culminó con éxito el Curso de Electrónica y Electricidad del Automotor, desarrollado gracias a un convenio entre la Municipalidad de Nueva Esperanza y la Escuela de Artes y Oficios de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE).
El curso fue gestionado por el Intendente Arnaldo “Beto” Cazazola, quien destacó el valor de promover capacitaciones gratuitas y de calidad para la comunidad, apuntando al crecimiento profesional y al desarrollo productivo local.
Las clases estuvieron a cargo del profesor Juan Gustin, enviado por la UNSE, cuya dedicación y claridad pedagógica fueron claves para el avance de los estudiantes.
Como muestra del espíritu de esta formación, el alumno Abel Romano compartió unas palabras de agradecimiento que reflejan el entusiasmo del grupo:
Quiero agradecer a todos los que hicieron posible este curso de electricidad y electrónica del automotor, porque sinceramente… si arrancamos sabiendo menos que un fusible quemado, hoy ya estamos casi para meter mano en una ECU sin miedo a que aparezca un DTC nuevo.
Primero, gracias al Intendente Beto Cazazola, que fue el verdadero interruptor principal del proyecto. Si él no activaba el circuito, ninguno de nosotros hubiera encendido ni el LED de standby del aprendizaje.
Al profesor Juan Gustin, enviado por la Universidad Nacional de Santiago del Estero, un aplauso bien grande: vino con más paciencia que un tester midiendo continuidad en un auto viejo. Nos calibró, nos explicó cada señal como si fuéramos un sensor de cigüeñal medio flojo, y nos reseteó la mente cada vez que “perdíamos tierra”.
Un reconocimiento especial al chofer Carlos, nuestro relé de arranque humano: contacto, marcha… ¡y el profesor llegaba a Nueva Esperanza sí o sí! Sin él, el “módulo Juan” no hubiera llegado ni en 12V ni con booster.
Y a mis compañeros, ¡qué equipo! Éramos como un arnés de cables: distintos colores, algunos con falso contacto, otros haciendo masa donde no debían, pero al final todos conectados tirando para el mismo lado. Si este curso fuera una centralita, ustedes fueron los sensores MAP, TPS y temperatura que avisaban cuando había que ponerle onda, y los actuadores que movían todo adelante.
Gracias por los mates, las risas, los tester prestados, y por bancar esos momentos en los que la teoría nos sacaba más chispa que un cable de bujía pelado.
En resumen:
Gracias por ayudarnos a pasar de “fallo en el sistema” a “circuito estable”.
Hoy podemos decir que terminamos el curso totalmente calibrados, con buena masa y listos para no quemar nada… o por lo menos intentarlo.
