El gobierno prohibió la colocación y exhibición de carteles, afiches o cualquier material alusivo a las islas Malvinas en el recinto del Congreso de la Nación. La medida, comunicada por Martín Menem, busca “prevenir posibles tensiones diplomáticas” en un contexto de relaciones bilaterales con el Reino Unido.
Según fuentes extraoficiales, la decisión se enmarca en una política de “moderación simbólica” dentro de los edificios públicos de mayor relevancia institucional. “El Congreso debe ser un espacio de debate legislativo y no un escenario de reivindicaciones que puedan generar fricciones internacionales innecesarias”, sostuvieron desde el entorno gubernamental.
La disposición incluye tanto el recinto de sesiones como los pasillos públicos. Se busca preservar los bienes del estado de mensajes políticos que perjudiquen la negociación por el territorio argentino. El personal de seguridad del Palacio Legislativo recibió instrucciones de retirar cualquier material que haga referencia a la soberanía sobre las islas del Atlántico Sur.
La decisión se produce en un clima de creciente debate sobre el tratamiento de la Cuestión Malvinas por parte del actual gobierno, que ya había respaldado restricciones a símbolos alusivos en el partido de la selección argentina frente a Inglaterra durante el Mundial 2026.
