El Gobierno de Javier Milei volvió a poner en marcha la ronda de conversaciones con los gobernadores. Este jueves, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, recibió en la Casa Rosada a Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro y Rogelio Frigerio, los mandatarios de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, respectivamente. La reunión tuvo una agenda de temas provinciales, pero también un objetivo político: acercar posiciones con dirigentes cuyos espacios pueden resultar decisivos en las votaciones del Congreso.
La reunión comenzó alrededor de las 12 y terminó cerca de las 14. Además de Santilli y los tres mandatarios, participaron el vicejefe de Interior, Gustavo Coria, y el jefe de Gabinete de Córdoba, Manuel Calvo.
Santilli puso la energía y las rutas en la agenda
También se discutieron proyectos sobre rutas y red vial, pero uno de los puntos sensibles fue el régimen de zonas frías, que se debate en el Senado.
Los gobernadores plantearon la necesidad de encontrar alternativas al proyecto para evitar que la eliminación del subsidio recaiga sobre las provincias en términos de costo político. La discusión busca, así, encontrar una salida que permita avanzar con el cambio en el esquema de subsidios sin que los mandatarios queden asociados directamente al impacto de la medida.
Tres gobernadores clave en la negociación de Milei
El encuentro tuvo un objetivo político evidente: medir hasta dónde puede llegar el Gobierno en su negociación con los gobernadores. Llaryora, Pullaro y Frigerio tienen peso territorial y capacidad para incidir sobre los legisladores de sus espacios.
Frigerio parte de una relación más cercana con La Libertad Avanza, mientras que Llaryora y Pullaro sostienen un vínculo de diálogo con la Casa Rosada, aunque sin comprometerse de manera automática con cada iniciativa oficial.
La tarea de Santilli es precisamente esa: conseguir voluntades sin pagar un precio político o económico demasiado alto. El Gobierno necesita votos, pero también debe evitar concesiones que terminen complicando su propia agenda.
Ese es el desafío que tiene por delante el jefe de Gabinete. Construir acuerdos puntuales, sumar apoyos y contener los reclamos provinciales, pero sin convertir cada negociación en un costo para la administración de Milei.
Fuente: Página 12
