17 julio, 2026 3:01 am
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Mientras millones de argentinos esperan la final del Mundial 2026 con la ilusión de volver a festejar un título, el Gobierno ya anticipó que no habrá asueto si la Selección argentina levanta la Copa. La definición la dio el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, quien sostuvo que para la gestión de Javier Milei “el trabajo está ante todo”, pese a que desde la llegada del oficialismo ya se perdieron alrededor de 340.000 empleos formales registrados en todo el país.

La declaración llegó en una extensa entrevista en la que el funcionario repasó distintos aspectos de la política económica del Gobierno. Sin embargo, fue la respuesta sobre una eventual jornada no laborable la que rápidamente se convirtió en uno de los temas más comentados, en un país donde los títulos mundiales suelen traducirse en celebraciones multitudinarias.

Consultado sobre qué ocurrirá si Argentina consigue su cuarta estrella, Ravier descartó que el Ejecutivo siga el camino de otros países que decretaron asuetos para celebrar un campeonato del mundo.

“Para Javier Milei y para este gobierno el trabajo está ante todo y, en principio, no veo un asueto”, respondió.

Al mismo tiempo, contó que vivió la clasificación a la final junto a su hija en el Obelisco y defendió la decisión de Milei de ver el partido desde la Quinta de Olivos. Según explicó, si la Selección resulta campeona, la Casa Rosada debería quedar disponible para recibir al plantel “sin la presencia de la política”.

Más allá del fútbol, Ravier aprovechó la entrevista para defender la marcha de la economía y rechazar una de las críticas más repetidas contra el Gobierno.

“No coincidimos con esto de que la gente no llega a fin de mes”, afirmó. Aunque reconoció que hay familias que atraviesan dificultades, sostuvo que esa situación no puede extenderse al conjunto de la sociedad y argumentó que distintos indicadores muestran una baja de la pobreza y de la indigencia.

También reconoció que una parte de la clase media siente con más fuerza el impacto de las subas en las tarifas de luz, gas y transporte. Según explicó Ravier, ese costo es parte de un proceso de “normalización” de los precios que, sostuvo, resulta necesario para recuperar inversiones y mejorar la calidad de los servicios públicos.

Fuente: Página 12