Por Yicela Villavicencio.- El evento, con entrada libre y gratuita, es el reflejo de una alianza regional entre Sinsacate y Jesús María que busca celebrar el 25 de Mayo con el corazón puesto en una causa solidaria: la construcción del Salón de Usos Múltiples (SUM) de la Capilla Nuestra Señora de Guadalupe.
Hay fechas en el calendario que son un refugio de la memoria, un abrazo colectivo que recuerda quiénes somos y de dónde venimos. En esta amplia región del norte cordobés, el mes de mayo tiene aroma a encuentro, a patria dulce, a guitarra templada y a comunidad en movimiento. Por eso, este 24 de mayo, la cita obligada es en Sinsacate, donde el arraigo y la emoción se fusionan en una nueva edición de la tradicional Peña “Esperando el 25”, la gran vigilia que prepara a los asistentes para celebrar el nacimiento de la Patria.
Este evento, que ya es un hito en la agenda cultural local, es el reflejo vivo de que la unión hace la fuerza. En un gesto que trasciende los límites geográficos y fortalece la identidad regional, los municipios de Sinsacate y Jesús María vuelven a unificar sus voluntades y corazones para tejer una celebración a nivel regional. Es la Patria que se piensa y se festeja en común. Es la posibilidad de caminar juntos.
El valor de los lazos: una red que sostiene y construye
Más allá del fervor patriótico y la innegable calidad de la propuesta artística, el verdadero motor de esta peña es su fin solidario. Con una política de entrada libre y gratuita, la invitación queda abierta a todas las familias de la zona, asegurando un espacio democrático donde el único requisito es tener ganas de compartir.
Sin embargo, lo que hace verdaderamente grande a esta noche es el trabajo en redes entre todos los colaboradores de la peña. Detrás de cada detalle hay manos anónimas, vecinos comprometidos y un engranaje comunitario que se activa con un propósito claro: todo lo recaudado en el bufet y la cantina será destinado al grupo de trabajo de la Capilla Nuestra Señora de Guadalupe de Sinsacate, con el fin de dar continuidad a la tan necesaria obra de su Salón de Usos Múltiples (SUM).
Este espíritu fraterno no es un hecho aislado en la comunidad. Es una hermosa costumbre que se sostiene en el tiempo. Se recuerda que, apenas el mes pasado, la peña de Los Tekis unió voluntades para recaudar fondos en beneficio de la Sala Cuna de Sinsacate. Hay un hilo invisible de generosidad que conecta a la región: cuando la cultura convoca, el corazón responde.
Una grilla para celebrar la raíz
La noche estará impregnada de costumbres y de herencia cultural. El escenario recibirá a destacados grupos de baile folklórico y músicos populares que le pondrán cuerpo, voz y movimiento al sentir nacional. Harán patria con el canto popular: Trajinantes, Raíces Folk, Coro Municipal de Jesús María, Taller de Guitarra y Canto de Sinsacate, Cruzacaminos; por su parte, las academias de danzas folklóricas presentes serán: Huellas del Camino Real, Folkloreando, Herencia Criolla, Cruz del Sur y Con un Pie en el Estribo.
Y como ninguna peña está completa sin los sabores de la tierra, la cantina ofrecerá comidas típicas de peñas y fogones, pero la gran protagonista será la empanada, procesada por manos de mujeres colaborativas, miembros de la comunidad, madres de catequesis, amigas, que desde el sábado 23 comenzarán con esa preparación particular de un compartir que pocas veces sucede y hace de estos eventos toda una acción comunitaria. Habrá bebidas para brindar y, fundamentalmente, precios muy accesibles, pensados para el bolsillo de la familia. El estacionamiento también contará con un valor mínimo y cuidado, garantizando la tranquilidad de todos los asistentes.
El grito sagrado de la medianoche
El momento cúlmine de la noche llegará, como siempre, cuando las agujas marquen las 00:00 del 25 de mayo. En ese instante exacto, el tiempo parecerá detenerse, el Coro Municipal de Jesús María entonará el himno nacional argentino y el aroma del tradicional chocolate caliente inundará el espacio para recordar que la Patria volvió a nacer, y un “¡Viva la Patria!” potente, unánime y cantado a viva voz encenderá el pecho de los presentes. Y la fiesta continuará…
La tradición y el patriotismo dejarán de ser palabras solemnes de los libros de historia para convertirse en lo que verdaderamente son: una experiencia viva, un abrazo fraterno y un compromiso con el suelo que habitamos.
Están todos invitados a ser parte de esta vigilia inolvidable. El público debe traer su mate, sus ganas de bailar y sumarse a tejer esta gran red comunitaria.
Fuente: Ser Tribu Radio
