Bolivia sufre una grave crisis de recesión económica, con escasez de combustibles y dólares. El gobierno de derecha de Rodrigo Paz, enfrenta una fuerte convulsión social y las carreteras están bloqueadas.
Hay una gran conmoción por la doble explosión en un cuartel, con heridos y muertos militares y civiles. Rodrigo Paz lleva 8 meses en el poder vanagloriándose de haber reducido el gasto público un 30%, a costa de:
Poner fin a la subvención estatal de los hidrocarburos, lo cual desencadenó en el aumento de los hidrocarburos.
Restablecer las relaciones diplomáticas con Estados Unidos tras 17 años de distanciamiento y también con Israel, un campanazo de alerta de una sumisión, que había sido superada. El fracaso del modelo de “desarrollo económico y social” al estilo peruano, implantado en países donde impusieron la derecha con el fraude “Cerimedo”, desestabiliza hoy a Bolivia.
