n la antesala de un nuevo aniversario del fallecimiento del general José de San Martín, el historiador y magíster de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), René Galván, repasó en ADN de Radio, por Radio LV11, algunos de los momentos centrales de la vida del Libertador y puso especial énfasis en su paso por Santiago del Estero.
Lejos de reducir la figura de San Martín a una efeméride, Galván propuso recuperar la dimensión política, militar y continental de un hombre que proyectó la independencia mucho más allá de las fronteras de las Provincias Unidas.
“San Martín es la figura que representa quizá el momento de la Revolución”, señaló el historiador, al destacar que su figura conserva un amplio reconocimiento dentro de la historia argentina, a diferencia de otros protagonistas que aún generan fuertes debates.

Un Libertador que también pisó suelo santiagueño
Uno de los capítulos que adquiere particular relevancia para la historia local es la presencia de San Martín en Santiago del Estero durante 1814, en el marco de sus funciones vinculadas al Ejército del Norte.
La tradición histórica ubica al futuro Libertador en Manogasta, donde todavía permanece el conocido árbol asociado a su descanso durante aquella estadía. Galván también hizo referencia a su presencia en la ciudad Capital y a una particular coincidencia histórica: mientras San Martín se encontraba en territorio santiagueño, Manuel Belgrano estaba en la entonces Villa Loreto.
La posibilidad de que ambos próceres se hayan encontrado en Santiago forma parte de las preguntas que atraviesan aquel episodio, aunque, según aclaró Galván, no existen certezas documentales que permitan confirmarlo.
Más allá de esa incógnita, el contexto en el que San Martín pasó por Santiago resulta fundamental para comprender el rumbo que comenzaba a tomar su pensamiento estratégico.
De Cuyo a los Andes
Para el historiador, uno de los grandes aciertos de San Martín fue comprender que la guerra por la independencia no podía limitarse al enfrentamiento con los realistas en el norte.
Su designación como gobernador de Cuyo en 1814 le permitió comenzar a reunir recursos, organizar fuerzas y preparar el Ejército de los Andes. Tres años después, en 1817, aquella planificación se convertiría en una de las mayores hazañas militares de la historia americana: el cruce de la Cordillera de los Andes.
La campaña continuaría luego hacia Chile y Perú, en una estrategia que buscaba asegurar la independencia de buena parte del continente.
Galván remarcó que esa gesta no puede ser entendida únicamente como la obra individual de San Martín. Detrás del proyecto participaron hombres de distintos orígenes, entre criollos, mestizos, afrodescendientes e indígenas, que formaron parte de las fuerzas revolucionarias.
Un hombre que siguió mirando al Río de la Plata
Los últimos años del Libertador también fueron abordados durante la entrevista. San Martín terminó radicándose en Europa, pero mantuvo una permanente atención sobre los acontecimientos políticos del Río de la Plata.
Una muestra de ello fue su decisión de legar su sable corvo a Juan Manuel de Rosas, como reconocimiento a su actuación frente a las fuerzas anglo-francesas.
Para Galván, aquella decisión demuestra que, aun desde la distancia, San Martín continuaba atento al destino político de su tierra.
Galván llamó a recuperar el sentido de los símbolos patrios y, a comprender que la figura de San Martín excede ampliamente la historia argentina.
