El fracaso de la sesión expuso la complicidad de la Unión Cívica Radical y un sector del peronismo feudal de las provincias del norte. Los gobernadores Martín Llaryora de Córdoba, Maximiliano Pullaro de Santa Fe, Raúl Jalil de Catamarca, Osvaldo Jaldo de Tucumán y Gustavo Sáenz de Salta operaron para vaciar el recinto. Muchos gobernadores, muchos diputados y muchos sobres consolidaron una ausencia que paralizó al Congreso.
Esta entrega se consumó por prebendas como un cordón cuneta o alguna zanja que todavía no han hecho. Estos mandatarios actúan como gobernadores feudales ricos asociados al régimen libertario de Javier Milei en provincias hambreadas, devastadas y saqueadas. El costo es el saqueo de los jubilados, de los trabajadores, de los discapacitados, de los hospitales públicos, la salud pública y la educación pública.
El pacto facilitó la entrega de la tierra de los argentinos a manos de capitales de empresarios, de grupos y fondos buitres de la banca financiera internacional y el Fondo Monetario Internacional. La Unión Cívica Radical tampoco bajó al recinto, haciéndose cómplice directa del PRO y de La Libertad Avanza para no dar quórum a favor del pueblo que los votó. Estos sectores del peronismo feudal y el radicalismo actuaron como los verdaderos traidores a la patria.
