27 julio, 2026 5:44 pm
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Tony Villavicencio

En Monte Quemado, la política suele recurrir a la prestidigitación de los hechos para distraer la atención de la ciudadanía. En cada campaña electoral, algunos dirigentes apelan a la desinformación con el objetivo de manipular la voluntad de los votantes, intentando hacer pasar “gato por liebre”.

Primero fueron las supuestas facturas apócrifas. Después, la versión de que el Festival Nacional del Queso Copeño había sido concesionado a una empresa privada. Ahora, contradiciéndose a sí mismos, sostienen que el festival dejó una deuda de $470 millones para la Municipalidad. Para darle apariencia de veracidad a esa afirmación, presentan cálculos y ecuaciones que, según esta interpretación, no guardan relación con los costos e ingresos reales del evento.

Como periodista, respeto el asesoramiento de quienes conocen de cada materia para no engañar a lectores u oyentes con información falsa o malintencionada. Los números son la base de la matemática: sirven para sumar, restar, multiplicar y dividir con precisión. No admiten interpretaciones caprichosas.

Cuando se agregan cifras que no corresponden o se alteran valores para inflar un resultado, deja de hablarse de un análisis serio y se ingresa en el terreno de la manipulación. En periodismo, el compromiso debe ser siempre con la verdad y con datos verificables.

A quienes se esconden detrás de las redes sociales para ejercer el periodismo, vale advertirles que, muchas veces, les están vendiendo lo que en la profesión se conoce como “pescado podrido”: información falsa presentada como verdadera. Los números no son opinables. Aquí, en Monte Quemado, en Buenos Aires o en cualquier parte del mundo, 1 más 1 siempre será 2.

Imaginar cifras o alterar valores distorsiona cualquier análisis financiero. Sin datos exactos sobre ingresos y egresos resulta imposible determinar un resultado económico real. Cuando la mala intención se mezcla con la ignorancia, aparecen estimaciones sin sustento, números lanzados al azar y operaciones destinadas únicamente a confundir.

Todo indica que existe preocupación en algunos sectores políticos. En las últimas horas trascendió la realización de una encuesta que, según distintas versiones, no arrojaría resultados favorables para el candidato Carlos Hazam. A pocos días de las elecciones, esa inquietud se sumaría al masivo acompañamiento que viene recibiendo el intendente Felipe Cisneros durante sus recorridas por los distintos barrios de la ciudad.

La anunciada unidad del peronismo de cara a las elecciones del próximo 2 de agosto, con el respaldo a la candidatura del seis veces exintendente Carlos Hazam, lejos de fortalecer al espacio, habría generado un fuerte malestar entre numerosos dirigentes y militantes históricos identificados con el exintendente Manuel “Pito” Castillo.

Después de cuatro décadas de enfrentamientos políticos, la reconciliación entre ambos sectores no fue recibida con entusiasmo por todos. Por el contrario, muchos peronistas expresan públicamente su indignación.

“Después de 40 años de enfrentamientos y de sufrir incluso persecuciones políticas por acompañar a Pito Castillo, ahora nos piden apoyar la candidatura de Carlos Hazam para recuperar el poder. Muchos fuimos despedidos de la Municipalidad por mantener nuestra lealtad”, sostienen algunos militantes.

Durante décadas, Hazam y Castillo protagonizaron una fuerte disputa política que dividió al peronismo local. Esa confrontación terminó fragmentando a gran parte de la dirigencia y de la militancia de Monte Quemado.

Cuando desde el poder se discrimina o persigue a quienes piensan diferente, la democracia se debilita. Se rompe el principio de igualdad y la justicia social deja de alcanzar a todos por igual. La persecución política, cualquiera sea el signo partidario, deteriora las instituciones y profundiza las divisiones.

Según esta mirada, en distintas gestiones municipales se produjeron despidos, desplazamientos y reubicaciones de empleados públicos de acuerdo con su pertenencia política, privilegiando a los sectores afines y perjudicando a quienes respondían al espacio opositor.

También se sostiene que, al finalizar sus administraciones, gran parte de la documentación oficial desapareció o no quedó disponible para posteriores controles, lo que dificultó cualquier proceso de revisión administrativa.

Hoy, con casi 80 años, ambos referentes vuelven a ocupar el centro de la escena política. Después de décadas de enfrentamientos que marcaron la historia política de Monte Quemado, intentan reconstruir una alianza para regresar al poder. Sin embargo, esa estrategia, lejos de consolidar la unidad, parece haber abierto una nueva etapa de cuestionamientos internos y de fuerte debate dentro del propio peronismo local.